Los mayores enfrentan obstáculos como la jubilación forzosa, despidos colectivos y falta de acceso a formación. Pero en una sociedad cada vez más envejecida y donde es más que posible que un porcentaje importante de los adultos mayores necesiten trabajar para cubrir sus gastos esenciales, es urgente la reflexión sobre cómo podemos construir entornos laborales inclusivos, donde la edad no sea un obstáculo sino un valor añadido. Las políticas de gestión del talento deben incorporar una perspectiva generacional más justa y eficiente.

En los últimos años algunos expertos señalan que se está produciendo un cambio de tendencia. Las salidas masivas que están protagonizando los baby boomers que alcanzan la edad de jubilación y la dificultad que están encontrando empresas de los sectores público y privado para renovar sus plantillas, o la toma de conciencia de que los profesionales de más edad pueden aportar no solo más experiencia y conocimiento a las organizaciones, sino también y, sobre todo, mayor fidelidad y menor rotación.

Fuente: Confilegal

Ir a la noticia <<

Compártelo.

Tu colaboración es necesaria.