El prestigioso Círculo de Bellas Artes de Madrid en su Curso Fundamental de Artes y Profesiones Artísticas, de un año de duración, prohíbe matricularse a mayores de 30 años. El Teatro Real, por su parte, ofrece extraordinarios descuentos en todos sus espectáculos de ópera y danza solo a los menores de 35 años.

Estas inaceptables limitaciones a la educación y al mundo de la cultura deberían avergonzarnos como sociedad, pues constituyen una violación flagrante del principio de igualdad sobre el que supuestamente se sustenta nuestra democracia.

¿Qué hay en una persona de más de 30 años que le impida participar en un curso de artes y profesiones artísticas? ¿Por qué se le cierra injustamente esa vía de formación? ¿Por qué si una persona mayor de 30 años quiere dedicarse profesionalmente al arte se le impide a una edad tan temprana como son los 30 años inscribirse en el curso preparatorio que ofrece una prestigfiosa institución? Molesta su presencia.  Molesta su edad. 

Información e Inscripciones

¿Qué tiene de especial una persona de menos de 30 años (de hasta 35 en algunos casos) que le permita obtener un extraordinario descuento para asistir a un concierto, sin tener en cuenta para nada su capacidad económica? Una persona menor de 30 años (y más aún de hasta 35) puede contar con medios económicos más que suficientes para costearse la entrada de un concierto, mientras que una persona de más de 30 o 35 bien puede en muchos casos necesitar ese descuento. Sin embargo, el descuento se le ofrece al menor de 35 solo por su edad, sin tomar en cuenta ninguna otra circunstancia.

Aberraciones como estas son habituales en un país en que es el Estado mismo el que promueve medidas discriminatorias hacia las personas de edad en el acceso a la vivienda, medio laboral, sanitario, educativo, etc., un país en que hay empresas que se jactan públicamente de contratar solamente a menores de 30 años.

La discriminación por edad, que en España se fomenta abiertamente desde los poderes públicos, además de constituir un claro intento de sobornar el voto de un sector de la población (el “voto joven”), genera en la sociedad resentimiento y antagonismo generacional, y es causa de graves injusticias y sufrimiento en un amplio sector de la población.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar